Jesús Alberto Rubio/
Tres académicos de la Universidad de Sonora –dos del Departamento de Física y uno del Programa de Ingeniería en Mecatrónica— manifestaron su posición respecto a la política del gobierno federal de anular 109 fideicomisos en México.
De inicio, Carlos Lizárraga Celaya, profesor investigador del Departamento de Física, destacó la importancia de los fideicomisos que dan financiamiento a la investigación en ciencias y humanidades, al desarrollo tecnológico, a la cultura y las artes, medioambiente, los derechos humanos y al deporte, entre otros.
Planteó que cada uno tiene su fundamentación, reglamentos internos de uso y transparencia de los recursos asignados, señalando que esos fondos complementarios han permitido potenciar la investigación y vinculación con el desarrollo científico y tecnológico del país, tanto en las ciencias naturales como en las económicas y sociales.
Lo anterior, precisó, se puede constatar con la investigación que se desarrolla en los 26 Centros Públicos de Investigación (CPI) de Conacyt, mencionando al CIAD, Cibnor, Cicese, Cide, Cimat, Cimav, Colef, Colsan, Ecosur, Inaoe, Instituto de Ecología y el Instituto Mora, entre otros.
Dijo que, como consecuencia de esos apoyos, se puede medir el impacto de la investigación científica en México con base en métricas preestablecidas, otorgándose una ubicación a cada grupo de investigación, de acuerdo a una lista de ranking a nivel internacional. Se puede constatar en el enlace https://research.webometrics.info/es/Latin_America_es/México, dijo.
“Los CPI son el segundo núcleo de generación de conocimiento y desarrollo tecnológico después de la UNAM”, precisó, además de destacar cómo los fondos otorgados han permitido becar a miles de estudiantes de todos los sectores sociales y regiones del país, garantizándose la formación de recursos humanos altamente calificados para construir el presente y futuro de México.
Lizárraga Celaya señaló que entre los 109 fideicomisos, se encuentran 65 de respaldo a las actividades sustantivas de Conacyt, 26 de apoyo a los Centros Públicos de Investigación y otros 18 a diversas iniciativas y compromisos internacionales.
“También se propone eliminar los Fondos Mixtos de Fomento a la Investigación Científica y Tecnológica y los Fondos Sectoriales”, añadió Lizárraga Celaya, indicando que los primeros son fondos concurrentes entre los diversos gobiernos estatales y municipales (aportaciones del 43%) y el Conacyt (del 57%).
Los segundos, informó que son para atender las necesidades de atender la problemática del sector público en las diversas áreas de desarrollo nacional: agua, ciencias navales, desarrollo aeroportuario y navegación aérea, desarrollo social, educación, evaluación educativa, energía, innovación tecnológica, telecomunicaciones y agenda digital, salud, seguridad pública, sustentabilidad, turismo, entre otras).
“También aparecen fondos para atender iniciativas generales del gobierno federal y compromisos nacionales e internacionales, como lo son en rubros de atención de desastres naturales, apoyo a microempresas, atención a exmigrantes mexicanos, defensa de los derechos humanos, cooperación internacional, cine, deporte de alto rendimiento, financiamiento rural, fondo minero, internet para todos, cambio climático y otros”, añadió.
Soberanía y estabilidad nacional
Además, Lizárraga Celaya sostuvo que nuestro país requiere mantener su soberanía nacional e independencia científica y tecnológica, y no depender completamente del extranjero.
Recordó que la idea de los fideicomisos para el apoyo de diversos rubros, generalmente es para proteger a las áreas estratégicas nacionales o políticas nacionales, blindar un poco de las negociaciones presupuestales anuales y políticas financieras, de los cambios de administración sexenales o trienales y asegurar el fortalecimiento de las áreas de desarrollo consensuadas como estratégicas a nivel nacional.
Al respecto, destacó la importancia de que se destinen recursos a rubros esenciales para el desarrollo nacional y bienestar social, como los mencionados. “El rol que nos corresponde a los científicos mexicanos es participar en la resolución de problemas nacionales tanto existentes como emergentes, desarrollando o asimilando tecnología cuando ésta no se encuentre disponible, a la vez que se forman nuevos cuadros de recursos humanos”.
La existencia de fideicomisos reiteró, tiene su origen en el fomento y consolidación del desarrollo nacional a mediano y largo plazo, blindarlo de las eventuales transiciones de administración en nuestro país.
“Imaginemos que cada sexenio se pusiera en discusión la existencia y estructura de las dependencias de apoyo al gobierno federal o estatales, o bien cuestionar los apoyos en los rubros de educación, salud, agricultura, pesca, minería, energía, comunicaciones, y otras”, expresó.
Debe haber transparencia: Arnulfo Castellanos Moreno:
Eliminar fideicomisos no significa la desaparición de apoyos económicos para causas específicas, afirmó por su parte Arnulfo Castellanos Moreno, profesor investigador del mismo Departamento de Física.
En México, sostuvo, deben desaparecer los fideicomisos como instrumento presupuestal del gobierno mexicano y sustituirlos por un sistema de presupuestos multianuales con objetivos claros, responsables, concretos y con criterios de vigilancia que garanticen la transparencia en el ejercicio del gasto.
“Pongo como ejemplo el acuerdo que tomó el Senado de los Estados Unidos para realizar un viaje a la Luna”, apuntó.
Señaló que el fideicomiso surgió del derecho romano y estaba dirigido a atender temas de herencia sobre la base de una relación de confianza. “Así se trasladaba la propiedad o la titularidad de uno o más bienes o derechos”.
Sin embargo, indicó, la historia de México no respalda la idea de que cualquier gobierno recurra a instrumentos presupuestales que se basan en la confianza para el ejercicio del dinero público.
Falta comunicación
La alarma que ha surgido sobre la desaparición de los fideicomisos tiene relación con la ausencia de comunicación, advirtió Castellanos Moreno.
Enseguida, dijo que la forma apropiada de tratar el tema puede ser planteada en los siguientes tres puntos:
1.- Desaparecen el sistema de fideicomisos para ser sustituidos por partidas presupuestales.
2.- Estas asignaciones presupuestales estarán sujetas a los sistemas de auditoría y transparencia contemplados en las leyes.
3.- Cuando los objetivos así lo ameriten, se asignarán compromisos presupuestales multianuales.
Hay capitalismo académico: Carlos Figueroa Navarro
A su vez, Carlos Figueroa Navarro, coordinador del programa Ingeniería Mecatrónica de la Universidad de Sonora, subrayó que desafortunadamente prevalecen ‘científicos’ en México –sea en universidades, industrias o centros de investigación—, que tienen el modus operandi de hacerse ricos sin ver el desastre nacional.
Definitivamente, se lamentó, “a todas luces se observa que en esos escenarios hay capitalismo académico”.