
Elías Quijada
Estudiar la fotoproducción del top quark en el Gran Colisionador de Hadrones (LHC) y buscar una evidencia de procesos raros tal como la producción del bosón de Higgs, en conjunto con top quarks que podrían indicar principios de física nueva más allá del modelo estándar de física de partículas, permitió a Moisés David León Coello, estudiante del Posgrado en Ciencias Física de la Universidad de Sonora, realizar una estancia académica de dos semanas en la Organización Europea para la Investigación Nuclear (CERN), en Ginebra, Suiza.
El alumno de origen venezolano que lleva su carga académica en el Departamento de Investigación en Física señaló que su estadía en el viejo continente sirvió para conocer más del experimento que está llevando a cabo y formar nexos con investigadores que desarrollan proyectos de investigación que buscan física más allá del modelo estándar.
Otros de los beneficios obtenidos al visitar las instalaciones del laboratorio de física de partículas más grande del mundo, fue el manejo de herramientas de software y se logró profundizar la colaboración de los grupos donde participa la Universidad a través de su planta académica.
“En el CERN está el Gran Colisionador de Hadrones y es donde se colisionan partículas de protones con protones, protones y plomo, iones de plomo con iones de plomo, pero en específico se ha buscado la manera de chocar fotones con hadrones”, explicó.
Se busca un proceso de fotoproducción de un top quark mediante la colisión de un fotón con un protón o un núcleo de plomo, dicho proceso no ha sido observado antes en los colisionadores de partículas. El hecho de ser procesos “raros” o de bajo nivel de incidencia permite poner a prueba el alcance de los modelos de física actuales con los que contamos. Se conoce, por ejemplo, que el modelo estándar está lejos de ser una teoría del todo, pues no explica fenómenos como la materia oscura o la energía oscura, que compone al menos el 95% del universo.
Entonces uno de los objetivos del gran laboratorio es buscar procesos extraños a través de proyectos de investigación como los que desarrolla la Universidad de Sonora. Se espera que el mencionado modelo estándar dé a conocer sus límites en los procesos más extraños y sea incapaz de predecir su comportamiento.
El alumno de la Maestría en Ciencias Física reveló que participar en movilidad estudiantil fue de gran crecimiento profesional, pues nunca había trabajado con grupos de investigación tan grandes y, a su vez, representa mayor apertura y participación de estudiantes ante el CERN, crecerá la calidad de los programas educativos y se avanzará en los rankings mundiales porque se publicarán artículos con mayor impacto científico.
Por su parte, Javier Arturo Murillo Quijada, catedrático del Departamento de Investigación en Física (Difus), mencionó que este proyecto logró financiamiento por parte del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt) en la línea de ciencia básica, pues desarrolla conocimiento de frontera e investiga aquellos procesos raros, y uno de ellos es la fotoproducción de top quark.
“Se pertenece a los grupos de Física del Higgs y de Top Quark; también se colabora en el mantenimiento y mejora del detector con el grupo Beam Radiation Instrumentation and Luminosity (BRIL), área que asegura que el detector está funcionando en todo momento y cuyo objetivo es medir la luminosidad o cantidad de información que se guarda en el detector,” dijo.
Es un gusto que el nombre de la Universidad de Sonora aparezca entre las instituciones de renombre internacional, se tiene antecedente que han salido trabajos serios de la casa de estudios de los sonorenses, los cuales trascenderán en publicaciones internacionales, abundó.
El catedrático universitario precisó que la estancia que realizó Moisés David León Coello, fue gracias a la firma de convenio de adhesión que realizó el rector Enrique Fernando Velázquez Contreras en el CERN, que los acredita como miembro oficial a partir del 2018.
“Por la naturaleza del proyecto, se estudia un tema que está en la frontera del conocimiento; es decir, se tienen muchas incógnitas de cómo se puede dar esa producción y él —Moisés David— es unos de los primeros que está estudiando las características, viabilidad y la sensibilidad que tiene el Gran Colisionador de Hadrones para observar esos procesos”, concluyó.