Luis Mendoza//
La investigación criminológica en el Noroeste de México, fue el título de la conferencia que Antonio Barragán Bórquez, investigador del Centro de Investigación en Alimentación y Desarrollo, A.C. (CIAD), ofreció a estudiantes interesados en ingresar a la Licenciatura en Seguridad Pública, como parte del programa de la pasada Feria Virtual de Orientación Educativa, organizada por la División de Ciencias Sociales de la Universidad de Sonora.
Al iniciar su participación, docente subrayó la importancia y utilidad de la investigación científica en los problemas de seguridad pública; “el método científico es el mejor conjunto de estrategias que disponemos para analizar la realidad y sus problemáticas; de ese modo, toda la investigación debe tener una utilidad para la sociedad, para el colectivo, para transformarla y mejorarla, considerando que la realidad social es una realidad cambiante”.
Agregó que, a quienes se desarrollan en las ciencias sociales les tocan objetos de estudio sumamente difíciles al investigar los procesos del ser humano; sus relaciones sociales, sus composiciones y su historia; “el mundo sobre el que nosotros trabajamos es un espacio compartido por los demás, a diferencia del material biológico, las reacciones químicas o de los números abstractos, que se investiga en otras ciencias”.
En ese sentido, dijo que la seguridad pública hay que entenderla como un producto de la actividad humana, del hombre en sociedad, y que el delito, el crimen, la violencia, la agresión, ya sea sus procesos de detección, de tratamiento o de prevención de estas realidades, han generado interesantes debates sobre la naturaleza de estos fenómenos.
Expuso que las concepciones que existen de la violencia varían de una sociedad a otra y de un tiempo a otro, por lo que hace complejo el estudio de este fenómeno; en este sentido, el método científico da herramientas para tomar las mejores decisiones y atender el problema. “La ciencia parte de que debe estar libre de ideología, debe ser objetiva, imparcial, sin juicios de valor frente a estas difíciles realidades de las que nos estamos enfrentando, pero somos parte de la realidad que estamos investigando”, expuso.
Crimen, mitos y discurso oficial
Durante su participación, Barragán Bórquez compartió su experiencia de investigación titulada Sicariato juvenil y violencia criminal organizada, realizada en el año 2015, donde abordó el tema del crimen organizado y el narcotráfico, considerados fenómenos emergentes que se dieron en nuestro país en el 2007, en el contexto de la guerra contra el narco.
Relató que después de realizar la tipología del sicariato y del sicariato del crimen organizado, se estableció contacto con el Instituto de Tratamiento y Aplicación de Medidas para Adolescentes (Itama) para gestionar la entrevista a 15 jóvenes que cometieron delitos graves relacionados con el tema de su investigación.
“Mediante el uso de herramientas cualitativas, como la entrevista semiestructurada, se entrevistaron a 15 jóvenes, se les realizó una entrevista a profundidad, retomando una teoría que integra la teoría social del control del delito y la teoría de aprendizaje social delictivo”.
Como resultado de su intervención, desmitificó motivos de ingreso al crimen organizado por parte de los jóvenes entrevistados, ya que en ningún caso pudo constatar que el reclutamiento se debía a una necesidad económica. Otro de los hallazgos fue que se percató que existe una mayor cantidad de sicarios en internamiento de lo que creían las autoridades.
“También pude entender el proceso de la carrera delictiva de los adolescentes, lo que nos permite ver cómo se dan esas progresiones durante la vida de los jóvenes. Para entender estas carreras delictivas, es importante indagar las características familiares, individuales, sociales, escolares, la percepción que tienen estos jóvenes sobre la vida, el trabajo, la muerte y aquellos aspectos buenos y malos que tienen que ver con la identidad y formas de aprendizaje del individuo”.
Barragán Bórquez, explicó que actualmente está abordando la violencia criminal organizada como un fenómeno emergente en Sonora, que a su vez ha generado en nuevas situaciones relacionadas con estos contextos de inseguridad; “con estos tipos de trabajo damos un poquito de luz sobre estas problemáticas, desmitificamos conocimiento común, discursos oficiales de la violencia normal, de las relaciones entre necesidad económica e ingreso al crimen organizado”.
Para finalizar, el investigador del CIAD expresó sentirse esperanzado ante la creación de la Licenciatura en Seguridad Pública en la Unison, al existir una urgente necesidad de formar profesionales que tengan el compromiso social con estos quehaceres de la ciencia, que muestren interés por investigar y que aporten al debate científico e institucional para impactar positivamente en estos temas de gran interés para la sociedad.